LA MADRIGUERA DEL MONSTRUO



Haku estaba haciendo experimentos cuando, «Oh, vaya, no tengo minerales, tendré que ir a buscar más, pero que pereza ir sola ¡llamaré a mis amigos!», se dijo. Salió de su casa y lanzó un potente silbido que resonó por todas las islas. En un abrir y cerrar de ojos, los animalistos estaban a su lado. Nunca perdían la oportunidad de ir juntos a la gran montaña. Matt se emocionaba hasta las orejas contando piedras, Bali aprendía el idioma de los pájaros, Haku encontraba de todo para sus experimentos, y Doc… ¿Dónde estaba?



Doc estaba distraído leyendo un libro, cuando notó algo raro «¿Por qué todo está oscuro?¿ya es de noche?», se dijo extrañado. Tocó las paredes y entonces lo entendió ¡se había perdido! Le llegó un horrible olor a calcetines sucios. «¡Estoy dentro de una madriguera! ¿Y si es la cueva de un monstruo baboso o de un fantasma?» sollozó. Puso la cola entre las patas y empezó a temblar de miedo, con el hocico lleno de telarañas.

De pronto Bali se dio cuenta que Doc había desaparecido. Vio su libro delante de una gran madriguera. «Vamos a rescatarlo», dijo valiente. «Huele a huevos podridos, ¡ecs!», contestó Matt moviendo los bigotes. «Esperad, tengo unas amigas que nos ayudaran», sonrió Haku sacando dos bichitos de un frasco, «son luciérnagas», les explicó. «So pretty! ¡Se les ilumina el culito!» quedó asombrada Bali. Entraron los tres bien juntos.



Matt vio números escritos en las paredes y los iba contando. «¡Doc! ¡Doc!», gritaban. Vieron moverse algo en el fondo de la madriguera. Una gran sombra se acercaba hacia ellos. «¡Hemos despertado al monstruo!» exclamó Haku. «¡Ahhhh!», gritaron a la vez al ver un fantasma lleno de telarañas. «!Os quiero!», les dijo abrazándolos. ¿Un fantasma que abrazaba? No, aquel era Doc que se había puesto sobre la cabeza la toalla para ir al rio ¡Lo habían encontrado! «Tenía miedo y frío, entonces vi unas luces y las seguí ¿Y ahora como saldremos?» les preguntó preocupado. «¡Contando al revés!», respondió Matt «doce, once, diez…». «Mirad, allí dice Exit”, leyó Doc. «Significa salida, seguidme», contestó Bali. Por fin consiguieron salir gracias a sus poderes ¡Qué suerte tener amigos! Y que el monstruo estuviera haciendo la siesta.


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